• Observatorio de Política Exterior Argentina

La política exterior detrás de la adquisición de las vacunas contra el Covid-19

Agustín Albini*

En el marco de la situación mundial provocada por la pandemia de la Covid-19, el gobierno argentino tomó acciones a nivel internacional para asegurar la vacunación de su población. La política exterior de Alberto Fernández procuró desde el comienzo de la pandemia, asegurarse las dosis necesarias para inmunizar a los habitantes de la República Argentina. Esto se encuentra en consonancia con el rol que Miranda calificara de “potencia media” (Miranda, 2015). La noción básica que plantea este autor es que la Argentina ha tenido un desempeño económico bueno, aunque con altibajos, y una política exterior signada por la cooperación y el multilateralismo. Miranda afirma que durante el presente siglo la Argentina no logró salir de una estructura en la cual continúa exportando “productos primarios y manufactura de baja intensidad tecnológica” (Miranda, 2015:111) y si bien tuvo acciones en el multilateralismo, siempre fue en un rol de acompañante y no de líder. Por lo que no refrendó ese concepto de “potencia media” que se le suele dar. Este trabajo considera que la política exterior de Fernández sí llevó adelante acciones con las cuales justificase este rol de potencia media, como fuese la adquisición de las vacunas necesarias para proteger a la población.

En tal sentido, negoció con México para el desarrollo conjunto de 250 millones de vacunas en agosto de 2020 (OPEA, 2020). Sin embargo, la caída en la efectividad probada y publicada de la variante que estos países iban a producir, AstraZeneca/Oxford, morigeró tal posibilidad, por lo que la administración Fernández continuó en su búsqueda de un proveedor que le permitiese garantizar un plan de vacunación temprano. Con la disputa global por la obtención de estos viales que inmunizasen, Argentina logró acordar con Rusia la compra de Sputnik V suficientes para aplicar a 10 millones de personas (OPEA, 2020).

Como en Estados Unidos primó la utilización de Pfizer/BioNTech, y en Europa tanto la Pfizer como AstraZeneca/Oxford, si Argentina hubiese esperado por estas vacunas, difícilmente hubiese podido cumplir con el calendario de vacunación propuesto en los tiempos planteados. Sin embargo, apuntó a otro país con una larga tradición en ciencia y tecnología, que además resulta ser un socio con el que ha venido desarrollando relaciones estrechas en los últimos 15 años.

La cooperación entre Argentina y Rusia en diferentes ámbitos, ya fuese comercial, político, nuclear, militar, entre otros, se ha transformado de una acción de un solo gobierno a una postura que ha mostrado tener continuidad tanto durante el gobierno de Cristina Fernández, como con el de Mauricio Macri, y hoy continúa con el gobierno de Alberto Fernández. Se pueden advertir matices, como una menor atención a la cuestión política, como en el caso de Macri; de todos modos, la intencionalidad de la política exterior fue la de proseguir y alimentar la vinculación entre ambos países. De acuerdo a autores como Manfredi, “el hecho de compartir el debate sobre el desarrollo del subdesarrollo y, por lo tanto, ciertos desafíos socio-económicos, llevaron a un acercamiento estratégico, que resultó en cooperación cultural, política y tecnológica” (Mafredi, 2020) y que otros, como Cherini et al. suman el aspecto militar a la cooperación (Cherini et al. 2019).

En conclusión, la adquisición de las vacunas Sputnik V no son un hecho aislado, sino el corolario de un esfuerzo conjunto entre ambos países, y una activa política exterior por parte de Fernández, en vistas a obtener dosis suficientes para vacunar a la población con la mayor antelación posible, con el fin de evitar la prolongación del aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO). Además, el acuerdo por la fabricación conjunta con México de la variante AstraZeneca/Oxford, que se acabó concretando (Télam, 2020), también es representativo de la activa política exterior desarrollada por Fernández. Se advierte entonces, que la Argentina está tomando acciones que refrendan su rol de potencia media y se espera que continúen por la senda del multilateralismo.


*Estudiante avanzado de la Lic. en Relaciones Internacionales (UNR) e integrante del OPEA


Referencias

Cherini, O.; Figuerero Minetti, C.; Albini, A (2019). APEA 35: La Política Exterior Argentina con la Federación de Rusia desde el 2007-2018. Recuperado a partir de https://www.opeargentina.org/post/apea-35-la-pol%C3%ADtica-exterior-argentina-con-la-federaci%C3%B3n-de-rusia-desde-el-2007-2018-cooperaci%C3%B3n

Informes OPEA. Sitio web: https://www.opeargentina.org/

Manfredi, D. J. (2020). Soft Power y política exterior rusa hacia América Latina. Recuperado a partir de https://www.opeargentina.org/post/soft-power-y-pol%C3%ADtica-exterior-rusa-hacia-am%C3%A9rica-latina

Miranda, R. (2015). Internacionalismo etnocéntrico. Las relaciones internacionales de Argentina como potencia media. Relaciones Internacionales, 24(49). Recuperado a partir de https://revistas.unlp.edu.ar/RRII-IRI/article/view/2392

Télam. Sitio web: https://www.telam.com.ar/