• Marcia Graf Rey

La dimensión personal de la seguridad humana en la Política Exterior Argentina

Por Marcia Graf Rey*

Si bien es cierto que no existe total acuerdo respecto al significado de la ‘Seguridad Humana’, el concepto —y sus dimensiones— ha sido abordado en distintos instrumentos multilaterales, así como también en el debate teórico de las relaciones internacionales a partir la década del setenta.

Las acciones de política exterior en materia de seguridad, y en particular en el plano de la cooperación multilateral, pueden ser analizadas a la luz de los distintos componentes del concepto. Esto permite identificar si una determinada acción de política exterior pone el acento en las personas desde un enfoque más amplio sobre la seguridad o si, en cambio, persigue intereses vinculados a la supervivencia o al incremento del poder del Estado desde una perspectiva realista.

Una de las características que define a la seguridad humana – que la aleja de los paradigmas realistas- es su multidimensionalidad; y es quizás una de las más importantes a partir del Informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD, 1994). Un documento que adicionalmente detalla una lista de amenazas a la seguridad que se suelen agrupar en las siguientes categorías: económica, alimentaria, sanitaria, ambiental, política, comunitaria y personal, las cuales permiten analizar el grado de aplicabilidad e impacto en la elaboración de políticas públicas (Zavaleta, 2015: 83). La particularidad que reviste la dimensión personal es que implica garantizar la seguridad de las personas ante la violencia física, y comprende tanto la tortura que pueda realizar un Estado, como así también a la guerra, el combate contra la delincuencia callejera, los grupos violentos, el terrorismo, el maltrato de niños, el trabajo infantil y también las amenazas dirigidas hacia las mujeres ya sea por violación o violencia doméstica.


Desde de la teoría de las Relaciones Internacionales son los enfoques reflectivistas -y en particular el feminista-, los que reclaman la necesidad de tener una mirada universal hacia el ser humano, y en este marco autoras como Villellas (2020) sostienen que la aplicación del enfoque de género en estos asuntos es uno de los aspectos más importantes para el análisis, poniendo el centro en lo relacional, la interdependencia y la vulnerabilidad (Cardinale, 2017).


En el ámbito multilateral, Argentina se destaca por incorporar la perspectiva de la seguridad humana en su política exterior -que engloba los diferentes aspectos del concepto previamente detallados-, y especialmente al encarar acciones concretas en el plano de la seguridad personal como fue el caso de la ratificación de la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer en 1985 (CEDAW, 1979) y de la Convención de los Derechos del Niño en 1990 (CDN, 1989).


En igual sentido, el país ha ratificado los siguientes instrumentos internacionales en la materia: la Convención contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes en 1986, la Convención Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer (Convención de Belem do Pará, 1994), que involucra la implementación de políticas públicas para erradicar la violencia contra la mujer, y en 2007 también la Convención para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas, por mencionar algunas de las normativas más destacadas que incluso han dado lugar a la creación e implementación de legislación nacional.


A su vez, en 2020, Argentina fue reconocida por Naciones Unidas por implementar políticas púbicas para mitigar la brecha de género profundizada por la actual pandemia, y recientemente el gobierno argentino lanzó una red regional de mediadoras del Cono Sur para visibilizar el trabajo realizado por mujeres para prevenir conflictos en las comunidades y fortalecer el tejido social (OPEA, Informe Nro. 600). Y en esa misma línea se inició el Programa País de Cooperación para el periodo 2021-2025, en base a prioridades en materia de niñez y adolescencia junto con el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) para lograr mayor equidad social (OPEA, Informe Nro. 597).


En definitiva, como sostienen los enfoques reflectivistas, la cooperación ha sido una herramienta clave para combatir las amenazas a la seguridad humana desde su concepción amplia, incluso cuando se trata de problemáticas más específicas como ocurre con la dimensión personal. En el caso de Argentina, esto se evidencia en acciones concretas en el plano multilateral, las cuales dan cuenta de su compromiso con la protección y promoción de los derechos humanos.


*Candidata a Doctora en Estudios Internacionales. Correo: marrrii13@gmail.com


Referencias

Cardinale, M. E. (2017). “Seguridad Internacional y derechos humanos: una reflexión a partir de los aportes del cosmopolitismo crítico y el liberalismo ofensivo”, Revista de Estudios en Seguridad Internacional, Vol. 3, No. 1, p. 127-148. DOI: http://dx.doi.org/10.18847/1.5.7

Entrevista a Villellas Ariño. M. (2020). “Seguridad humana y feminismo: El cuestionamiento principal que desde el feminismo se ha hecho a la seguridad humana ha sido el que se mirare al ser humano como un ser universal, desde una mirada androcéntrica”, en Relaciones Internacionales, no 43, pp. 209-213.

Informe Mundial sobre Desarrollo Humano (1994).Nuevas dimensiones de la seguridad humana”, Cap. 2 en “Un Programa para la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social”.

OPEA (2021). “Informe de Política Exterior Argentina Nº 600”. Disponible en: https://1b006612-045f-4022-aa1e-31b77a2b9514.usrfiles.com/ugd/1b0066_695771c56e55429bb4bbfa06923bb7e7.pdf

OPEA (2021). “Informe de Política Exterior Argentina Nº 597”. Disponible en: https://1b006612-045f-4022-aa1e-31b77a2b9514.usrfiles.com/ugd/1b0066_62ca8f78d0a94a578dbdbf2741c907c2.pdf

Pérez de Armiñon, K. (2007). “El concepto y el uso de la seguridad humana: análisis crítico de sus potencialidades y riesgos”. Revista CIDOB D’affers Internacionals, Número 76.

Zavaleta, S. (2015). “El Concepto de Seguridad Humana en las Relaciones Internacionales”. Revista De Relaciones Internacionales, Estrategia y Seguridad, 10 (1), pp.65,87.